27 septiembre, 2011

LA ISLA DEL NAUFRAGO


Desde algún lugar, en un punto muy distante en medio del vasto océano, se encuentra un naufrago, perdido, solo y sin esperanzas de ser encontrado. Un naufrago escritor.

Dado por muerto y sin nadie quien pregunte por él, recordó el minuto antes que se hundiera el Castillo de Olite, lanzándose al mar en la noche de tormenta, bajo la lluvia de fuego enemigo.

Nado  y logro subir a una caja que flotaba a la deriva. Aferrándose con fuerzas inimaginables, se ato a cabuyas y después de lograrlo; se desvaneció.

No fue hasta 2 días después que despertó, nada a su alrededor, un sol calcinante menguaba su existir; de pronto, el dolor en la cabeza le hizo notar la herida y la sangre seca en todo su rostro.

Agotado y agonizante, varios días después cobro conciencia, estaba varado en una playa con arena tan blanca como nunca había visto, tirado sobre ella, lo despertó el agua que a esa hora comenzaba a subir, la caja a un lado más allá, intacta con su interior salvaguardado.

Tambaleante se levanto, su espíritu resistió a tal duro embiste.

Un día después de recorrer su arribo accidental y salvador, descubrió fuentes de comida y de agua, el marinero, ese hombre que sobrevivió a una guerra que ya no era suya, ese hombre que en el lugar donde se encontraba solo era él y él; Recobro fuerzas para seguir.

Como centinela pendiente estaba de una embarcación que le de rescate, pasaron días, semanas.
Un día algo flotante era varado por las olas del mar, el naufrago percatándose se aproximo a la orilla tomándolo en sus manos lo miro con detención…  era una botella vacía tapada con su corcho.

Recordó entonces que, su caja salvadora la cual inspeccionó el primer día de llegada, en el cual solo encontró papel y plumas de escribir. Se le ocurrió que estando allí, tendría la oportunidad de escribir en ellas.

Tal vez mandar un mensaje en esa botella y pidiendo a dios todo poderoso y a la virgen que, alguien se topase con su nota y ser salvado por fin.

El naufrago escritor, se despertaba y escribía, se pasaba el día hilando ideas y voltejando sus pensamientos cuasi-disparatados pero geniales para el que pudiese leerlos. Terminado uno de pronto aparecía una botella de desde el mar.

Ya no pensaba en su salvación, en su rescate, solo allí únicamente tenía sus pensamientos, papel y pluma.

La isla del naufrago se convirtió en un lugar de creación.

4 comentarios:

  1. amigo Luis muy interesante la historia del marino pero el final como que él queda solitario entre plumas y papeles hubiera sido genial que fuera rescatado a través de sus notas o que se enamore de una sirena jajajaja :o) pero muy bonito...bye cuidate

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  2. Gracias, bueno la isla del naufrago es el inicio, y da a grandes rasgos el funcionamiento del blogg, las sigts publicaciones supuestamente son de ese marinero, que alguien encontró sus escritos en las distintas botellas enviadas y baradas en alguna costa las mismas que fueron publicadas(en este caso yo) pero no se descarta que en una botella cuente su experiencia en la isla.. eso lo dejo para deps :D

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  3. Comienzo por aquí Beto, me gusta tu pluma por más que he leído solamente este relato.Pero el lugar atrapa, me encanta tu idea. Prometo dedicarte más tiempo. Ya no estará tan sólo el náufrago. Me gusta tu isla. ¡Me quedo!

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    1. Me alegra mucho,pues mi deseo es el de mostrar y compartir mis escritos,debo admitir que la isla se quedo mas solitaria que nunca, pues por otras actividades no sea podido escribir nuevas historias.

      Pronto volverá, es una promesa.

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invito a comentar los distintos relatos, cuentos, cronicas , para que asi de esamanera me pueda servir de ayuda para seguir mejorando.